Pitágoras estaría orgulloso del Club Victoria

MELODÍA

Pitágoras, el sabio que exigía tres años de silencio a los que aspiraban a ingresar a su escuela de Crotona, siempre defendió que existe una profunda conexión entre los números y la música; la suya fue una revelación que no sólo enriqueció el arte musical, sino que también ofreció una nueva perspectiva sobre el orden y la belleza inherentes al universo. En el Club Victoria nos honramos de preservar la dimensión de alimento del espíritu que proviene de la buena música.

Hace poco disfrutamos en petit comité de una soberbia actuación, de la mano de Tony Domenech en el teclado y de Pilar López y su prodigiosa voz. El pequeño auditorio que se dio cita en nuestro club salió por la puerta con el alma elevada. Nos sentimos orgullosos de ello. Seguiremos adelante en nuestro propósito de servir de altavoz a las bellas artes.