Fue Mark Twain quien sostuvo acertadamente que «Para sacar el máximo rendimiento de la alegría, hay que tener con quién compartirla». Una verdad como un templo. Así las cosas, todos estaremos de acuerdo en que celebrar una boda no es algo que pase todos los días, ni mucho menos, por lo que merece la pena pasar esa jornada tan señalada con gente que signifique mucho en tu vida. En el Club Victoria nos sentimos muy dichosos —casi padrinos, nos atreveríamos a decir— por haber acogido nuestro primer convite para dos recién casados.
Carmen y Dani han sido los contrayentes en un día que deseamos con toda la ilusión que haya sido inolvidable para ellos. Por nuestra parte, pusimos toda nuestra energía y conocimiento para que así fuera y se llevaran con ellos los mejores recuerdos.
¡Vivan los novios!



