No son pocos lo que todavía andan tratando de descifrar en qué consiste el intrigante y proceloso mundo de las criptomonedas. Sintetizando mucho, podríamos afirmar que se trata de dinero digital que no está emitido —ni controlado— por entidades bancarias, ni tampoco por Estados. Con estas monedas tan especiales se puede llevar a cabo transacciones electrónicas y articular activos financieros de inversión. Lo que las convierte en aún más atractivas es que permiten ser usadas a nivel mundial, simplemente disponiendo de una conexión a internet.
Ricemos un poco el rizo: ¿y qué es un criptodron? Pues este curioso término hace referencia al jaqueo o uso de drones dentro del contexto de los videojuegos de simulación de Colonias Rimworld. Ojo, el número de usuarios activos a nivel mundial de este entretenimiento se cuenta por millones y está creciendo exponencialmente.
En el Club Victoria entendemos que el conocimiento es acumulativo y beneficioso; de hecho, aprender nunca podrá ser considerado una desventaja. Así las cosas, nos sentimos dichosos de haber acogido una brillante formación sobre el excitante mundo del dinero virtual. Tengamos algo presente: lo virtual no es lo opuesto a la realidad, sino otra manera de mostrarse lo real.



