Cuando se redactan estas líneas, el centro de Sevilla se encuentra a rebosar de público que acude a disfrutar de las luces de Navidad y de los tradicionales belenes. Es la época del año en la que habitualmente se celebran almuerzos de empresa para estrechar lazos entre los diferentes departamentos de la corporación que sea. Sin embargo, no todas las organizaciones optan por una comida con mesa y mantel; también las hay que apuestan por un desayuno —sano y variado— con el que compartir charlas amigables e íntimas con los integrantes de la plantilla… porque no todo va a ser trabajo.
En el Club Victoria nos sentimos satisfechos de que nuestra selecta clientela nos elija de forma recurrente para gestionar este tipo de eventos, de los que uno sale bien pertrechado energéticamente para lo que resta de jornada y con una sonrisa en los labios, tras haber pasado un par de horas muy agradables… y saludables. Recordemos tres claves: desayunar lento, no vivir deprisa y ser feliz.



